El estudio
Primero medimos.
Después publicamos.
Stackwell Solutions es un proveedor de juegos de casino: un estudio B2B que desarrolla slots y juegos crash para operadores, plataformas y agregadores. Los construimos como se debe construir el software: con contratos, pruebas y evidencias, no a ojo.
Estas son las reglas de trabajo del estudio: las mismas a las que nos obliga nuestra propia documentación de ingeniería.
- El contrato primero. Las interfaces se definen antes que la implementación. La API de operador contra la que se integra es un contrato versionado, no un accidente del código.
- Las pruebas primero. La cobertura no es negociable. Las matemáticas de un juego llevan sus propios controles, y un control que falla bloquea la publicación: no abre un ticket.
- La evidencia primero. La arquitectura está construida para pasar una revisión de certificación. Toda afirmación que hacemos sobre un juego es trazable hasta una medición.
- Reproducible. Las compilaciones y las simulaciones son deterministas. Si no podemos volver a ejecutarlo y obtener la misma respuesta, no es evidencia.
- Sin marcadores de posición. Nada de apaños temporales en la lógica central, y ningún número inventado en esta web. Lo que no podemos documentar con una fuente, no lo publicamos.
Esta web es deliberadamente sobria. El escenario oscuro, las esquinas duras, un único color de acento: el instrumento se aparta para que los juegos puedan hacer ruido. Es la misma filosofía que hay dentro de cada título de Stackwell: la barra de control es un instrumento impreso acoplado a un escenario iluminado, y el presupuesto de celebración se gasta allí donde mira el jugador.
Las cifras de prueba de la página de inicio llevan su fuente en el marcado, y cada especificación de una página de juego se lee de la configuración en vivo del juego. Cuando decimos que una demo es el juego real, queremos decir que reparte desde el mismo motor matemático que recibe un operador, sobre un saldo de demo.
La forma más rápida de evaluarnos es jugar a los juegos y después leer cómo están hechos.
Si gestiona un lobby, deberíamos hablar.
Díganos cuál es su plataforma, sus mercados y sus necesidades de certificación: le responderemos con detalles concretos, no con una presentación.
Hablemos